Arístides de Marzi compró en un remate de Ferrocarriles Argentinos estos vagones de carga de 1940. Contrató un camión de traslado y dos grúas, que se ocuparan de montarlos sobre las vías de hierro y durmientes de algarrobo originales que consiguió en un chatarrero de Tigre, y los recicló para hacerlos habitables.
Las dos formaciones –de 36 m2 cada una– se ubicaron en forma paralela, pero desplazadas, para no entorpecer las vistas y se conectan mediante una serie de rampas que forman decks a distintas alturas y emulan la figura del andén. El dueño de casa sacó a relucir sus estudios de arquitectura para encargarse en persona de su remodelación: cambió los viejos techos por planchas de chapa acanalada y cortó porciones enteras de cada vagón (como eran de carga, estaban totalmente cerrados) para sumar ventanas y puertas corredizas de aluminio. Además, pintó los exteriores de gris, se ocupó de reforzar la aislación entre tabla y tabla para evitar que se filtrara el viento y les sumó luz, agua y gas natural.







muy lindo, lugar, donde queda? me gustaria tener un mail/página para contactarme, besos